Si una habitación sigue fría con la calefacción encendida, muchas veces no hace falta cambiar la caldera ni subir la temperatura. En la mayoría de los casos el calor está, pero se pierde por el camino: aire en los radiadores, muebles delante, paredes frías que se quedan el calor, corrientes de aire. Aquí tienes ocho comprobaciones, en orden, de la más sencilla a la más laboriosa.

Publicado el 28 de septiembre de 2026

1. Caliente abajo y frío arriba: hay aire que purgar

Es el problema más común al empezar la temporada. El aire se acumula en la parte alta del radiador y el agua caliente no llega. Se nota con la calefacción encendida: el radiador está caliente abajo y frío arriba. Para purgarlo, apaga la calefacción y espera a que el radiador esté frío: el aire sale mejor y no te arriesgas a quemarte con el agua caliente. Después abre la pequeña válvula de purga de arriba, en el lateral, con la llave de purga o un destornillador, sujetando un trapo debajo. Cuando deje de salir aire y salga solo agua, ciérrala y vuelve a encender la calefacción.

Después de purgar varios radiadores, revisa la presión de la caldera: si ha bajado del valor indicado en el manual, hay que rellenarla.

2. Cortinas, muebles y cubrerradiadores retienen el calor

Un radiador calienta sobre todo moviendo el aire: el aire caliente sube y hace circular el de la habitación. Una cortina larga delante, un sofá pegado, un cubrerradiador cerrado o ropa tendida encima bloquean esa circulación y el calor se queda atrapado junto a la pared. Deja libre al menos el espacio encima y delante del radiador.

3. En muros exteriores y huecos el calor se va a la pared

Un radiador también calienta la pared que tiene detrás. Si esa pared da al exterior, o si el radiador está en un hueco bajo la ventana donde el muro es más delgado, parte del calor pasa a la pared y se pierde fuera.

La solución es colocar detrás del radiador un panel termorreflectante: el aluminio devuelve el calor a la habitación y la capa aislante separa el radiador de la pared fría. También es uno de los consejos de ENEA, la agencia italiana de la energía, para gastar menos en calefacción. En una pared interior, entre dos habitaciones con calefacción, sirve de poco.

Panel termorreflectante de 70x100 cm con adhesivo para radiadores: el envase y el panel colocado detrás de un radiador
El panel va en la pared detrás del radiador, con el lado de aluminio hacia el radiador.
Nuestros paneles. El panel termorreflectante de 70x100 cm tiene el adhesivo ya extendido en toda la parte trasera: se pega a la pared en un minuto, sin desmontar el radiador, y no se despega con el calor. Para varios radiadores está el pack de 5 paneles; para estufas y fuentes de calor más fuertes, la versión extra gruesa de 10 mm.

4. Las válvulas termostáticas se regulan, no se ponen al máximo

Si tus radiadores tienen válvulas con números, el número indica la temperatura que quieres en la habitación, no la rapidez con que calienta. Ponerlas todas al máximo no calienta antes: solo hace trabajar más a la caldera. Mejor una posición media en las habitaciones que usas y más baja en las que usas poco, para que el agua caliente vaya donde hace falta.

5. El polvo entre los elementos hace de aislante

Entre los elementos del radiador se acumula polvo que frena el paso del calor y, al calentarse, ensucia el aire. Con el radiador frío, pasa un cepillo largo y fino entre los elementos y luego aspira.

6. Si solo calientan los radiadores cercanos a la caldera, hay que equilibrar la instalación

Cuando los radiadores más lejanos se quedan tibios mientras los cercanos queman, el agua caliente elige el camino más corto. El equilibrado se hace regulando los detentores, al otro lado de cada radiador: es un trabajo de técnico, pero cambia mucho el confort de las habitaciones lejanas. Si un radiador sigue frío después de purgarlo, haz revisar la caldera y la limpieza de la instalación.

7. Las corrientes de aire se llevan el calor

Una ventana o una puerta que no cierra bien deja entrar aire frío continuamente, y el radiador no da abasto. Las juntas adhesivas para puertas y ventanas se colocan en pocos minutos y detienen las corrientes: las encontrarás en la categoría Soluciones de aislamiento térmico y acústico.

8. Por la noche, cierra persianas y cortinas

Los cristales son el punto por donde la casa pierde más calor. Cerrar persianas, contraventanas y cortinas al oscurecer crea una capa de aire que retiene el calor de la habitación. De día, si hace sol, ábrelas: el sol calienta gratis.

En resumen

Antes de subir la temperatura, purga el aire, despeja el radiador, quita el polvo y regula las válvulas. Después trabaja sobre el calor que se pierde: paneles reflectantes detrás de los radiadores en muros exteriores y huecos, juntas contra las corrientes, persianas cerradas por la noche. Si una habitación sigue fría, llama a un técnico para equilibrar y revisar la instalación.